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domingo, 26 de octubre de 2008

LA VELOCIDAD






VELOCIDAD
La velocidad es uno de los conceptos que mayor implicación puede tener en la circulación, por las
consecuencias que de ella se pueden derivar. Sin embargo, y contrariamente a lo que debía ser, es uno de los que menos tienen en cuenta y respetan los conductores.
Hay que pensar que la velocidad es un término que pasa a ser relativo en el momento que entran en conjunción una serie de factores, como son: los de destreza del propio conductor, clase y estado del vehículo, trazado y estado de la vía, volumen de tráfico y condiciones atmosféricas o ambientales.
Del párrafo anterior se desprende que, aunque la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial recoge cuándo, dónde y en qué circunstancias se debe moderar la velocidad, cada conductor tendrá que determinar cuál es la velocidad adecuada en cada momento, ya que a veces, según las circunstancias, a pesar de existir una limitación específica de velocidad, respetando ésta, será inadecuada para esas determinadas condiciones.



4.1.- Norma general
Todo conductor está obligado a respetar los límites de velocidad establecidos y a tener en cuenta,
además, sus propias condiciones físicas y psíquicas, las características y el estado de la vía, del vehículo y de su carga, las condiciones meteorológicas, ambientales y de circulación, y, en general, cuantas circunstancias concurran en cada momento, a fin de adecuar la velocidad de su vehículo a ellas, de manera que siempre pueda detenerlo dentro de los límites de su campo de visión y ante cualquier obstáculo que pueda presentarse.
4.2.- Adaptación de la velocidad a las circunstancias del tráfico
Se circulará a velocidad moderada y, si fuera preciso, se detendrá el vehículo, cuando las circunstancias lo exijan, especialmente en los casos siguientes:
 Cuando haya peatones o animales en la parte de la vía que se esté utilizando o pueda racionalmente preverse su irrupción en ella, principalmente si se trata de niños, ancianos, invidentes u otras personas manifiestamente impedidas.
 Al aproximarse a ciclos circulando.
 Al acercarse a mercados, centros docentes o a lugares en que sea previsible la presencia de niños.
 Al aproximarse a un autobús en situación de parada, principalmente si se trata de un autobús de transporte escolar.
 Fuera de poblado, al acercarse a vehículos inmovilizados en la calzada y a ciclos que circulen por ella o por su arcén.
 En el cruce con otro vehículo, cuando las circunstancias de uno o de ambos no permitan realizarlo con seguridad.
 En caso de deslumbramiento para evitar el alcance de los vehículos o peatones que circulen en el mismo sentido.
4.3.- Adaptación de la velocidad a las circunstancias de la vía
Se circulará a velocidad moderada y, si fuera preciso, se detendrá el vehículo, cuando las circunstancias lo exijan, especialmente en los casos siguientes:
 En los tramos con edificios de inmediato acceso a la parte de la vía que se esté utilizando.
 Al aproximarse a lugares de reducida visibilidad o a estrechamientos.
 En el cruce con otro vehículo, cuando las circunstancias de la vía no permitan realizarlo con
seguridad.
4.4.- Adaptación de la velocidad a las circunstancias meteorológicas o ambientales
Se circulará a velocidad moderada y, si fuera preciso, se detendrá el vehículo, cuando las circunstancias lo exijan, especialmente en los casos siguientes:
 Al circular por pavimento deslizante o cuando pueda salpicarse o proyectarse agua, gravilla u otras materias a los demás usuarios de la vía.
 En el cruce con otro vehículo, cuando las circunstancias mencionadas no permitan realizarlo con seguridad.
 En los casos de niebla densa, lluvia intensa, nevada, o nubes de polvo o humo.

4.5.- Velocidad máxima en vías fuera de poblado
Los titulares de la vía fijarán, mediante el empleo de la señalización correspondiente, las limitaciones de velocidad específica que correspondan con arreglo a las características del tramo de la vía. En defecto de señalización específica se cumplirá la genérica establecida para cada vía.
Las velocidades máximas que no deberán ser rebasadas, salvo en los supuestos de adelantamiento recogidos en el epígrafe 2.2.1.4., del Tema 10, son las siguientes: Para automóviles:
- En autopistas y autovías:
 Turismos y motocicletas: 120 kilómetros por hora.
 Autobuses, vehículos derivados de turismo y vehículos mixtos adaptables: 100 kilómetros por hora.
 Camiones, tractocamiones, furgones, autocaravanas, vehículos articulados y automóviles con remolque de hasta 750 kilogramos: 90 kilómetros por hora.
 Restantes automóviles con remolque: 80 kilómetros por hora.
- En carreteras convencionales señalizadas como vías para automóviles y en el resto de carreteras convencionales, siempre que éstas últimas tengan un arcén pavimentado de 1,50 metros o más de anchura, o más de un carril para alguno de los sentidos de circulación:
 Turismos y motocicletas: 100 kilómetros por hora.
 Autobuses, vehículos derivados de turismos y vehículos mixtos adaptables: 90 kilómetros por hora.
 Camiones, tractocamiones, furgones, autocaravanas, vehículos articulados y automóviles con remolque:
80 kilómetros por hora
- En el resto de las vías fuera de poblado:
 Turismos y motocicletas: 90 kilómetros por hora.
 Autobuses, vehículos derivados de turismos y vehículos mixtos adaptables: 80 kilómetros por hora.
 Camiones, tractocamiones, furgones, autocaravanas, vehículos articulados y automóviles con remolque: 70 kilómetros por hora.
- En cualquier tipo de vía donde esté permitida su circulación:
 Vehículos de tres ruedas y cuadriciclos: 70 kilómetros por hora
- Para vehículos que realicen transporte escolar y de menores o que transporten mercancías peligrosas:
Se reducirá en 10 kilómetros por hora la velocidad máxima fijada en los párrafos anteriores en función del tipo del vehículo y de la vía por la que circula.
En el supuesto de que en un autobús viajen pasajeros de pie porque así esté autorizado, la velocidad máxima, cualquiera que sea el tipo de vía fuera de poblado, será de 80 kilómetros por hora.
- Los vehículos en los que su conductor circule a pie no sobrepasarán la velocidad del paso humano.
- Los vehículos a los que, por razones de ensayo o experimentación, les haya sido concedido un
permiso especial para ensayos, podrán rebasar las velocidades establecidas como máximas, en
30 kilómetros por hora, pero sólo dentro del itinerario fijado y en ningún caso cuando circulen por vías urbanas, travesías o tramos en los que exista señalización específica que limite la velocidad.
El organismo autónomo Jefatura Central de Tráfico o, en su caso, la autoridad autonómica o local
responsable de la regulación y control del tráfico, cuando las condiciones bajo las que se desarrolla la circulación así lo aconsejen, podrá fijar limitaciones de velocidad con carácter temporal mediante la correspondiente señalización circunstancial o variable.
Las velocidades máximas establecidas para otros vehículos (ciclos, ciclomotores, cuadriciclos ligeros, vehículos especiales y vehículos en régimen de transporte especial) se encuentran recogidas en los temas sobre los que se trata de los mismos.
4.6.- Velocidades mínimas en poblado y fuera de poblado
 No se deberá entorpecer la marcha normal de otro vehículo circulando sin causa justificada a
velocidad anormalmente reducida. A estos efectos, se prohíbe la circulación en autopistas y autovías de vehículos a motor a una velocidad inferior a 60 kilómetros por hora, y en las restantes vías, a una velocidad inferior a la mitad de la genérica señalada para cada categoría de vehículos en cada una de ellas, recogidas en el epígrafe anterior, aunque no circulen otros vehículos.
Todo conductor que, por razones de emergencia, se vea obligado a circular por una autopista o
autovía a velocidad anormalmente reducida, deberá abandonarla por la primera salida.
 Se podrá circular por debajo de los límites mínimos de velocidad en los casos de vehículos
especiales y de vehículos en régimen de transporte especial o cuando las circunstancias del tráfico, del vehículo o de la vía impidan el mantenimiento de una velocidad superior a la mínima sin riesgo para la circulación, así como en los supuestos de protección o acompañamiento a otros vehículos en que se adecuará la velocidad a la del vehículo acompañado.
Cuando un vehículo no pueda alcanzar la velocidad mínima exigida y exista peligro de alcance, se
deberán utilizar durante la circulación las luces indicadoras de dirección como señal de emergencia.
4.7.- Límites de velocidad en vías urbanas y travesías
La velocidad máxima que no deberán rebasar los vehículos en vías urbanas y travesías se establece, con carácter general, en 50 kilómetros por hora, salvo para los vehículos que transporten mercancías peligrosas, que circularán como máximo a 40 kilómetros por hora.
Estos límites podrán ser rebajados en travesías especialmente peligrosas por acuerdo de la autoridad municipal con el titular de la vía, y en las vías urbanas, por decisión del órgano competente de la corporación municipal.
En las mismas condiciones, los límites podrán ser ampliados mediante el empleo de la correspondiente señalización, en las travesías y en las autopistas y autovías dentro de poblado, sin rebasar en ningún caso los límites genéricos establecidos para dichas vías fuera de poblado. En defecto de señalización, la velocidad máxima que no deberán rebasar los vehículos en autopistas y autovías dentro de poblado será de 80 kilómetros por hora.
Los autobuses que transporten viajeros de pie con autorización no podrán superar en ninguna circunstancia la velocidad máxima de 80 kilómetros por hora para los casos contemplados en el párrafo anterior.
También en estas vías se prohíbe la circulación de vehículos a motor a una velocidad inferior a la mitad de la genérica señalada para ellas, aunque no circulen otros vehículos.
4.8.- Velocidades prevalentes
Sobre las velocidades máximas indicadas en los epígrafes anteriores prevalecerán las que se fijen:
 A través de las correspondientes señales.
 A determinados conductores en razón a sus circunstancias personales.
 A los conductores noveles.
 A determinados vehículos o conjuntos de vehículos por sus especiales características o por la naturaleza de su carga.
En el 2º caso del apartado anterior, los vehículos especiales y conjuntos de vehículos también especiales y los vehículos en régimen de transporte especial será obligatorio llevar en la parte posterior del vehículo, visible en todo momento, la señal de limitación de velocidad V-4 recogida en el Tema 19, número 1.4.
4.9.- Reducción de velocidad
Salvo en caso de inminente peligro, todo conductor, para reducir considerablemente la velocidad de su vehículo, deberá cerciorarse que puede hacerlo sin riesgo para otros conductores y estará obligado a advertirlo previamente del modo previsto en el párrafo siguiente, sin que pueda realizarlo de forma brusca para que no produzca riesgo de colisión con los vehículos que circulan detrás del suyo.
La intención de frenar la marcha del vehículo de modo considerable, aun cuando tal hecho venga
impuesto por las circunstancias del tráfico, deberá advertirse, siempre que sea posible, mediante el empleo reiterado de las luces de frenado o bien moviendo el brazo alternativamente de arriba abajo con movimientos cortos y rápidos.
4.10.- Competiciones
Se prohíbe entablar competiciones de velocidad en las vías públicas o de uso público, salvo que, con carácter excepcional, se hubieran acotado para ello por la autoridad competente.
La celebración de pruebas deportivas cuyo objeto sea competir en espacio o tiempo por las vías o
terrenos objeto de la legislación sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, así como la realización de marchas ciclistas u otros eventos, requerirá autorización previa que será expedida conforme a las normas indicadas en el Anexo II del Reglamento General de Circulación, las cuales regularán dichas actividades.
4.11.- Otros conceptos sobre la velocidad
Una vez expuestas las normas de comportamiento en relación con la velocidad, se definen, para una mejor comprensión, los conceptos de velocidad moderada, adecuada y excesiva.
Se puede entender por velocidad adecuada, y en este sentido lo entiende la jurisprudencia, la que debe llevarse en un momento determinado, atendidas las circunstancias objetivas de la circulación y del medio ambiente.
Velocidad moderada es aquélla que resulta reducida en atención a las condiciones de la circulación y a los peligros previsibles; resulta, por lo tanto, más prudente aún que la adecuada, aunque ambas entren dentro de la velocidad prudencial.
Velocidad excesiva es aquélla que sobrepasa cuantitativamente los límites específicos establecidos por señales o los límites máximos fijados para los distintos tipos de vías.


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